"Como corderos al matadero"
Es indignante ver cómo durante décadas se repite la misma historia que, aunque con otra fachada, sigue llevando el mismo contenido; ahora está vestida bajo el nombre de 'medios masivos'.
La libertad de prensa en nuestro país se ha visto permeada por fuertes y constantes tensiones de carácter ideológico y con fines lucrativos, en donde los 'padres de la patria' y los dueños de los medios de comunicación han pretendido ejercer control sobre la sociedad. Ahora bien, no me refiero al control económico ni mucho menos, sino a un control que traspasa barreras materiales, el control moral.
Si bien Colombia es un "estado social de derecho", que propugna la libertad de expresión y la creación de medios sin censura (véase el artículo 20 de la Constitución Nacional, 1991), para nadie es un secreto que durante las últimas décadas la censura se arraigó en la cultura tanto mediática, como civil y estatal, incrementando el índice de víctimas silenciadas por los intereses particulares que se vieran ocasionalmente amenazados en sus propósitos.
Ahora, con el advenimiento en mayor escala de los medios masivos, esta censura ha adoptado otro andamiaje que despista a los consumidores de información, convirtiéndolos en masas pasivas incapaces de identificar las falacias presentadas y diferenciar el contenido de la calidad.
A mi parecer, con la rapidez que se están difundiendo los medios alternativos de información, el futuro que le depara a la libertad de prensa, aunque más amplio, será cada vez más difícil de predecir. Pues habrá tanta saturación de información, que la censura quedará escondida tras el mismo telón.
Bien lo expresó Benjamin Franklin "Los hombres son criaturas muy raras: la mitad censura lo que practica; la otra mitad practica lo que censura; el resto siempre dice y hace lo que debe".
